Hecho a mano, para volver a lo que importa
Ludik nació de una necesidad: reconectar con nosotros mismos y con lo físico. Pasamos el día pegados a una pantalla y un día dijimos basta.
Así surgió el Travel Journal. Una excusa para dejar el móvil a un lado y volver a escribir a mano: apuntar una idea cuando se te ocurre, hacer tu lista de tareas, guardar un recuerdo del viaje. Un cuaderno de cuero que se hace tuyo con el uso y que te devuelve algo que casi habíamos olvidado: ser libres de la pantalla.
Con los medalleros pasó algo parecido. Muchos amigos nuestros, cuando ganaban una medalla importante, la llevaban de un sitio a otro: sobre la mesa, colgada de la silla, y siempre acababa en un cajón cogiendo polvo. Algo que cuesta tanto esfuerzo merece un lugar especial. Un sitio donde verlo cada día, recordar todo lo que costó conseguirlo y seguir superándote.
Hoy fabricamos a mano cada pieza en nuestro taller en Castellón, en cantidades pequeñas para cuidar cada detalle.